Spencer: Una institución educativa nacionalista y martiana de Santiago de Cuba (1905-1958)
SOCIALIUM| Revista científica de Ciencias Sociales | e-ISSN: 2706-6053
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Introducción
En las primeras seis décadas del siglo XX, Santiago de Cuba fue un hervidero de tensiones culturales,
raciales y políticas. Como segunda ciudad en importancia del país, y cuna de importantes movimientos
independentistas, Santiago desarrolló una identidad local fuertemente asociada al nacionalismo cubano.
En ese contexto, la educación desempeñó un papel decisivo en la configuración de una memoria nacional
que no siempre coincidía con los intereses del Estado. Las escuelas fueron más que simples espacios de
instrucción: se convirtieron en escenarios de disputa simbólica entre distintos proyectos de nación, en los
que se articulaban influencias religiosas, extranjeras, raciales y clasistas.
Aunque con esto se contrariara las aspiraciones del vecino norteño, que, desde el inicio de la ocupación,
las autoridades norteamericanas detectaron en la educación pública cubana la oportunidad de promover
en la Isla el desarrollo de actitudes y valores compatibles con los objetivos de la política norteamericana.
La educación ofrecía los medios de penetrar la sociedad cubana con el fin de detener el desarrollo de una
cultura nacional autóctona y potencialmente rival (Pérez, 1985).
Aún y cuando por disposición del Estado, la educación pública quedaba a cargo del mismo, el profesorado
cubano no permitió que se olvidara el legado de José Martí y el sueño de la independencia definitiva. Las
aulas se convertirían en una fragua de nacionalismo que quedará patentizada en la obra pedagógica de
numerosos maestros, entre los que sobresalen significativamente los de Santiago de Cuba.
Numerosos autores han encausado sus investigaciones para demostrar cómo ha sido recepcionada la obra
de José Martí desde diferentes perspectivas, sobresalen desde la educación en los últimos años,
(Mancebo, 2020), (Rovira y Escalona, 2020), (Villalón 2002), (Cordoví, 2012), (Villalón, 2021), (Mancebo y
Rovira, 2020) así como (López y Morales, 1999), (Morales, 2021) y (Delgado, 2025) que han demostrado
el carácter nacionalista de la educación tanto pública como privada en este periodo y el significativo
tratamiento que recibía la figura de José Martí de la independencia de Cuba José Martí.
Entre los centros educativos que rindieron el merecido tributo a José Martí, sobresale la escuela Spencer,
institución de enseñanza pública. Pero autores como Thaureaux-Vives (2018) han hecho referencia
erróneamente al mismo, como una institución educativa de corte religioso en tal sentido señala:
(…) la escuelita Spencer para niñas, todos estos bajo la egida de la iglesia católico romana,
institución que manipuló mucho a las féminas, pues muchas estuvieron influenciadas por
concepciones y pensamientos retrógrados, dígase que la mujer es creada por Dios para la
reproducción solamente y el cuidado de los hijos, que es bueno ante Dios la realización de votos
de castidad, y que muchas tuvieron que enclaustrarse en un convento, dedicarse al cuidado de
enfermos en hospitales, velar por la educación de la mayoría de la población, y la atención de la